Belleza Robada
Esta mañana estaba haciendo algo habitual en mi rutina diaria, secarme el pelo. Y pensaréis que os parece fantástico que sea una persona higiénica y todo eso, o simplemente, que soy un humano que no quiere pescar un resfriado típico de esos días en que las nubes planean alegremente sobre tu cabeza sin paragüas...
Entonces, me he quedado observando mi secador negro BabyLiss 2000 con difusor incorporado. Por cierto, un objeto de extraña anatomía, ... parece la mega excavadora gigante con garras aterradorras que nos ha tunelado a todos los madrileños. Ha sido cuando he visto la imagen. Y la he recreado, con alebosía.
A veces, el mundo de la codiciada belleza arrastra los pensamientos hacia terrenos pantanosos de donde muchas jóvenes no consiguen salir. La imagen perfecta, la deseada por todos y conseguida por pocos; el cuerpo ideal, perdiendo hoy otro kilito más; el hacer o el tomar lo que sea por verme un poco más atractiva. Todo ello es la amenaza diaria de un capitalismo consumista que nos está devorando, a nosotros y al planeta, hasta el punto en que una mañana mientras te secas el pelo... notarás que el "gatillo" se ha encasquillado y no puedes volver al aire caliente.

No hay comentarios:
Publicar un comentario